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Ninfa Cantú reafirma su compromiso con la libertad de expresión y el periodismo

 



La secretaria de Economía de Tamaulipas reconoció la importancia del periodismo y aseguró que los medios de comunicación encontrarán en ella una aliada abierta al diálogo, la escucha y la comunicación directa.


La libertad de expresión no debe entenderse únicamente como un derecho establecido en las leyes, sino como una condición indispensable para construir una sociedad más justa, consciente y participativa, afirmó Ninfa Cantú Deándar, secretaria de Economía de Tamaulipas.

Al compartir su postura sobre la labor de los medios de comunicación y el derecho de las personas a expresar libremente sus ideas, la funcionaria destacó que una sociedad democrática se fortalece cuando es capaz de escuchar las distintas voces que la integran.

Desde su perspectiva, garantizar la libertad de expresión implica abrir espacios para que las personas puedan participar en la conversación pública sin que su origen, condición social, religión, color de piel o ideología se conviertan en obstáculos para ser escuchadas.

Cantú Deándar subrayó que la pluralidad de ideas no debe ser vista como una amenaza, sino como una herramienta que permite conocer las diferentes realidades que existen dentro de una comunidad. Escuchar opiniones diversas, incluso aquellas que pueden resultar incómodas o contrarias a una postura determinada, contribuye a enriquecer el diálogo y a evitar que la vida pública sea dominada por una sola visión.

En ese sentido, sostuvo que la libertad de expresión también representa la posibilidad de que la ciudadanía cuestione, proponga, señale problemas y participe de manera activa en los asuntos que tienen impacto en su vida cotidiana.

Para la secretaria de Economía, una sociedad informada y participativa necesita canales de comunicación abiertos, así como medios capaces de acercar a la población los acontecimientos, decisiones y debates que ocurren dentro de las instituciones públicas.

Su mensaje también estuvo dirigido a las y los periodistas, particularmente a quienes desarrollan su labor desde los medios locales, cuya presencia resulta fundamental para documentar lo que sucede en las comunidades y mantener una comunicación cercana con la ciudadanía.

Durante su intervención, Ninfa Cantú recordó que su relación con el periodismo no se limita a su responsabilidad como servidora pública. Explicó que se trata de un oficio con el que se ha sentido cercana durante diferentes etapas de su vida, debido a la influencia de su familia, su madre y otras personas que han formado parte de su historia personal.

Esa cercanía, señaló, le ha permitido reconocer el trabajo de quienes han defendido el periodismo y la libertad de expresión, así como comprender la responsabilidad que representa informar a la sociedad.

El ejercicio periodístico, además de comunicar hechos, permite visibilizar problemáticas, abrir debates y acercar a la población las voces de distintos sectores. Por ello, la defensa de la libertad de expresión también exige reconocer la importancia de quienes todos los días se dedican a investigar, preguntar, documentar y difundir información de interés público.

Cantú Deándar manifestó que quienes trabajan en los medios de comunicación pueden encontrar en ella una funcionaria dispuesta a mantener una relación abierta y directa.

“Siempre encontrarán en mí una aliada, una persona dispuesta a escuchar y alguien a quien pueden dirigirse directamente”, expresó.

La declaración plantea un compromiso de cercanía con periodistas y medios, pero también una responsabilidad para quienes ocupan cargos públicos: permitir que exista comunicación, atender los cuestionamientos y reconocer el papel de la prensa dentro de la vida democrática.

La apertura al diálogo adquiere especial relevancia en un contexto donde la relación entre autoridades, ciudadanía y medios de comunicación requiere canales institucionales que permitan acceder a información, plantear inquietudes y conocer las decisiones que se toman desde el servicio público.

Más allá de las diferencias ideológicas o de las distintas líneas editoriales, la funcionaria consideró que el diálogo debe mantenerse como un punto de encuentro. Escuchar no significa necesariamente coincidir con todas las opiniones, sino reconocer el derecho de cada persona a expresar su postura y formar parte de la conversación colectiva.

Desde esa visión, la libertad de expresión no solamente protege a quienes trabajan en los medios. También ampara a las personas que buscan comunicar sus necesidades, defender sus derechos, expresar desacuerdos o participar en los temas que influyen en el desarrollo de su comunidad.

La secretaria de Economía insistió en que todas las voces deben contar con la posibilidad de ser escuchadas. Esto incluye a personas de diferentes condiciones sociales, creencias religiosas, orígenes y formas de pensar, sin que la diversidad sea utilizada como una razón para excluirlas del debate público.

Su posicionamiento coloca a la escucha como uno de los elementos centrales de la actividad institucional. Una autoridad dispuesta a escuchar puede conocer de manera más cercana las preocupaciones ciudadanas, identificar problemáticas y mantener comunicación con los distintos sectores de la sociedad.

En el caso de los medios locales, esta comunicación resulta especialmente importante, debido a que son ellos quienes mantienen contacto cotidiano con las comunidades y dan seguimiento a temas que, en ocasiones, no encuentran espacio en las agendas nacionales.

Las historias de las colonias, los municipios, las empresas, las familias, las y los trabajadores, así como las necesidades de los sectores productivos, forman parte de la información que los medios locales recogen y presentan diariamente.

Por ello, reconocer su trabajo también significa reconocer la importancia de la información cercana, aquella que permite comprender lo que ocurre en el entorno inmediato de la población.

Cantú Deándar refrendó así su respeto por el periodismo y por quienes han dedicado su vida a defender el derecho a informar y ser informados. Su mensaje estuvo acompañado por un llamado implícito a preservar la pluralidad y evitar que las diferencias políticas, sociales o ideológicas cierren los espacios de comunicación.

La libertad de expresión, planteó, tiene sentido cuando se ejerce dentro de una sociedad capaz de escuchar. No basta con permitir que las personas hablen; también es necesario que existan condiciones para que sus planteamientos sean considerados y formen parte del diálogo público

Con este pronunciamiento, Ninfa Cantú reiteró su disposición a mantener una relación directa con los medios de comunicación y con quienes buscan acercarse a ella para plantear inquietudes, propuestas o asuntos relacionados con la vida pública.

La funcionaria aseguró que mantendrá una actitud de apertura y escucha, reconociendo que el fortalecimiento de las instituciones también depende de la capacidad de sus representantes para dialogar con la ciudadanía y con los encargados de informar.

En tiempos en los que la conversación pública suele estar marcada por la confrontación y la polarización, defender la pluralidad implica reconocer que ninguna sociedad puede construirse desde una sola voz. La diversidad de opiniones, experiencias y perspectivas permite entender mejor los desafíos colectivos y encontrar puntos de coincidencia.

Para Ninfa Cantú, la libertad de expresión representa precisamente esa posibilidad: que todas las personas puedan participar, comunicar sus ideas y ser escuchadas, sin importar sus diferencias.

Su mensaje concluyó con una definición clara de la relación que busca mantener con el periodismo: cercanía, comunicación directa y disposición para escuchar.

Una postura que, de acuerdo con sus palabras, tiene raíces tanto en su trayectoria pública como en su historia familiar y en la relación que ha mantenido con quienes han defendido el oficio periodístico.