El reglamento europeo contra la deforestación, conocido como EUDR, obliga a las empresas que ponen en el mercado de la Unión Europea ciertos productos a demostrar que no provienen de tierras deforestadas. Según una nota de la ONG Environmental Investigation Agency (EIA) de octubre de 2025, cubre café, cacao, aceite de palma, carne de res, cuero y madera. El reglamento entró en vigor en junio de 2023, según el resumen de un despacho de abogados publicado en JD Supra, y desde entonces ha sido objeto de varios ajustes y aplazamientos.
Un primer aviso sobre las fuentes: no coinciden en el calendario. La nota de EIA, del 22 de octubre de 2025, dice que la Comisión Europea propuso simplificaciones el 21 de octubre y confirmó que la ley se aplicaría desde enero de 2026, aunque también cita una fecha de 31 de diciembre de 2025 en una declaración de un socio. El resumen de JD Supra, en cambio, describe un informe de la Comisión del 4 de mayo de 2026 sobre la simplificación del reglamento ya "revisado". Como esas fuentes no permiten fijar el plazo vigente, conviene consultar el texto oficial y los avisos de la Comisión antes de tomar cualquier decisión.
En lo que sí coinciden, el rumbo es de simplificación. Según EIA, la propuesta de octubre de 2025 eximía de la diligencia debida completa a los "operadores primarios" pequeños y micro, con una facturación de hasta 12 millones de euros, que venden directamente en el mercado europeo desde países de bajo riesgo, como China y Vietnam: bastaría una declaración simplificada única con la producción y la geolocalización. Los comerciantes posteriores en la cadena ya no tendrían que presentar declaraciones de diligencia debida, solo obtener los números de referencia de quienes los preceden.
El informe de mayo de 2026, según JD Supra, propone más simplificación sin modificar el reglamento, actualizando la guía y las preguntas frecuentes sobre el manejo de varios envíos bajo una misma declaración, las obligaciones de los operadores posteriores y los requisitos de recopilación de información. También plantea un acto delegado que añadiría productos derivados, como el café soluble y ciertos derivados del aceite de palma, y excluiría el cuero, las muestras y los neumáticos recauchutados. Hay repositorios de la legislación de los países productores y de los esquemas de certificación previstos para finales de 2026, y mejoras al sistema de información.
Un punto político es el sistema de referencia de países por nivel de riesgo, alto, estándar o bajo. Según JD Supra, la Comisión no añadió una categoría de "sin riesgo", que socios como Estados Unidos habían pedido para obtener exenciones, y tampoco introdujo simplificaciones por país. Es una decisión que mantiene el principio de que la evaluación se hace por origen y no por acuerdo bilateral.
La mirada crítica proviene de EIA, una ONG que hace campaña por normas más estrictas. Según su nota, las exenciones cubren a la mayor parte del sector forestal europeo y podrían abrir nuevos vacíos legales, convertirse en una puerta trasera de desregulación y reducir la supervisión armonizada; propone arreglar los problemas informáticos en lugar de recortar el alcance. La nota no incluye el razonamiento completo de la Comisión ni argumentos de la industria, aunque reconoce que las empresas han invertido mucho en cumplimiento y quieren claridad. El resumen jurídico, por su parte, no cubre sanciones ni requisitos de geolocalización. La conclusión útil es doble: la dirección es de simplificación y de ajuste continuo, y precisamente por eso el calendario y el alcance exactos deben verificarse en la fuente oficial.
**Fuentes:** EIA International (EU Commission holds the line on deforestation regulation start date but new loopholes are opened, 22 de octubre de 2025, nota de una ONG con postura de incidencia); JD Supra (resumen de un despacho de abogados: The EU Commission Publishes its Report on the Simplification of the EU Deforestation Regulation, mayo de 2026).
